1 ago 2009

Categoría Primera - En la Final se verán las caras Náutico Sportivo Avellaneda y Velocidad y Resistencia


Náutico - Unión Central


También avanzó Náutico a la final de Categoría Primera (como lo hizo en Reserva), fue tras vencer por 6 a 4.


Con el partido iniciado Náutico se mostró un poco más firme en la cancha, y con un buen juego asociado, supo como acorralar a la Carpita contra su arco, al punto que con unos minutos jugados ya había provocado varias y buenas respuestas de José Campagna, que hasta ese momento se mostró muy seguro.

A pesar de ello Náutico no se frustró y siguió yendo a buscar la apertura del marcador, y fue así que en una ráfaga de apenas dos minutos, consiguió
tres goles, convertidos por Santiago Rullo, en dos ocasiones, y por Federico Aguilar.

Luego de esos tres goles, Náutico retraso un poco sus líneas, algo que favoreció a su rival, que basando su juego en la habilidad de sus jugadores, poco a poco fue creciendo y convirtiéndose en protagonista del match.

A los diez minutos, y luego de varias situaciones falladas, el visitante alcanzó el descuento p
or intermedio de uno de los goleadores del torneo Flavio Menéndez.

Pero la respuesta de Náutico no tardó en llegar, Juan Chung tomó un balón corto, y aprovechando que el arco estaba vacío,
saco un remate desde la mitad de la cancha que ingreso por el medio del arco.

Cuando faltaban apenas unos segundos para que finalice el primer tiempo, Unión Central llegó a convertir su segundo gol, ese que les permitía seguir en carrera en el partido, de la mano de Elías Schiavo.

Con el 4 a 2 ambos equipos se fueron a los vestuarios, unos con la ilusión de dar vuelta la histo
ria, y el otro con el afán de mantener dicha ventaja.

La visita salió a la cancha a disputar los últimos veinte minutos con una actitud un tanto distinta a la mostrada en la primera mitad, y con siete minutos de juego había logrado empatar el partido en 4 tantos, con goles de Darién Randisi y de Elías Schiavo.

Ahí el partido se comenzó a jugar de otra manera, ya que Náutico comenzó a priorizar la labor defensiva, para lo cual fue importante el ingreso de Juan Pablo Roldán, que le dio a su equipo el equilibrio necesario, y del otro lado Unión Central siguió presionando aún más, para alcanzar ese gol que le permitiera llegar al alargue.

Unión Central pudo haber logrado tal vez algún gol más, pero la suerte estuvo del lado de Náutico, ya que los disparos de los jugadores visitantes se iban desviados, pegaban en los palos, o caían en las manos del portero local.

De tanto ir, el visitante se vio desprotegido en su campo, algo que Náutico si quería pasar de fase no podía dejar pasar. Fue así que Damián Hernández, en dos oportunidades puso otra vez arriba en el marcador a Náutico 6 a 4, dándole a su equipo el pasaje a la final.


En la final se verán las caras contra Velocidad y Resistencia, en un partido que promete mucha dinámica y ritmo con dos rivales que se conocen muchísimo y que la paridad que vienen mostrando no asegura nada para ninguno.

Velocidad - Empleados

Velocidad y Resistencia pasó a la final por segunda vez consec
utiva del torneo de A.RO.FU.SA. luego de vencer en el suplementario a Empleados de Comercio por 3 a 2, el partido se lo había llevado Empleados por 3 a 2 lo que obligó a disputarse la prórroga, ya que Velocidad había vencido en su visita el miércoles pasado.

Prácticamente se sabía de antemano lo planteado por ambos equipos, y no hubo sorpresas en
lo táctico.

Un Velocidad con mucha movilidad y dinámica cuando tenía la pelota, para buscar espacios libres de un equipo (Empleados) no acostumbrado a jugar de visitante y en canchas de 32 x 18 metros (jugó 10 de
local y 2 de visitante, porque varios equipos cedieron localía por reformas de cancha).

Y un Emplead
os que basaría su juego en la precisión de sus remates de media y larga distancia porque le costaría mucho llegar con varios jugadores por las dimensiones de la cancha.

Y el partido se dio en ese contexto, con u
n Empleados que buscó con remates vulnerar al arquero local especialmente a través de su arquero Esteban Ferreyra y Pablo Santoro, que volvía tras la suspensión, pero ambos no estuvieron finos en la primera etapa, y pocas veces dirigieron sus balones al arco local.

Velocidad llegaba hasta las inmediaciones del área pero le costaba dar el toque final, la primera que tuvo fue un jugada de tiro libre que Ramiro Noste estrelló el travesaño.

En la siguiente, tras un ataque del rayo, la pelota fue recuperada por la
gente de Empleados, pero Gustavo Erb peleó el balón en la salida, y se fue contra el arquero local, lo eludió y decretó el 1 a 0 para el local.

Allí siguió más de lo mismo, Empleados no salió a buscar más adelante, porque no quería caer en el veloz contragolpe de los locales y Velo
cidad dejó manejar los remates de larga distancia del rival porque los mismos no inquietaban, yendo muy pocos al arco rival. Así con el 1 a 0 concluyó el primer tiempo.

En la segunda parte, se mantuvo esta tendencia, el rayo teniendo la pelota pero sin encontrar espacios claros, salvó en contras esporádicas, y cuando la pel
ota la tenía la visita, trataban de ubicar a un jugador o a su propio arquero en buena situación de gol.

Y así sobr
e los 4 minutos, luego de una salida rápida del arquero de Empleados, y un inteligente contraataque, quedó solo a la derecha Pablo Santoro, quien con fuerte remate entre las piernas batió al arquero local para poner el 1 a 1.

Allí se armó un partido más de ida y vuelta, Velocidad tuvo lo suyo, pero no estuvo preciso, como a lo largo de todo el partido y a Empleados los remates le empezaron a ir al arco.

Hasta que a los 11 minutos Esteban Ferreyra, el arquero visitante, metió un remate recto que pasó entre varios jugadores no permitiendo la visión del arquero de Velocidad y la pelota se metió a media altura sobre el palo izquierdo. Poniendo en ventaja a los de La Florida por 2 a 1.

El técnico de Velocidad, Luciano D'Elia, pidió minuto para dar tranquilidad y acomodar su esquema, y el equipo salió del banco decidido a hacer lo que más sabe manejar el balón, rotar y llegar con varios jugadores a posición de gol, pero una y otra vez entre el arquero local y una defensa recluida con el resultado a su favor impidieron el empate.

En otro remate del arquero de la visita, que suponía un destino final la línea de fondo, la pelota rebotó en un hombre y se coló pegada al palo izquierdo para decretar en el marcador con Empleados de Comercio por 3 a 1, algo que por el trámite parecía poco extraño porque el mismo Empleados había retrasado líneas luego de su 2º gol.

Automáticamente su técnico José Ferreyra pidió minuto, para poder así cerrar el partido y llevarlo al tan ansiado alargue.

En esos minutos Velocidad siguió buscando, antes de poder descontar pegó otros dos remates en los palos, pero la pelota parecía que no entraría, hasta que a falta de 3 minutos luego de una salida de córner Gonzalo Pedemonte tocó al gol y puso el 3 a 2 abajo para el local.


Todos imaginan el partido en esos 3 minutos finales, un Velocidad buscando por todos lados, ya que si lo empataba pasaba directo, sumando a sus recursos los remates de su propio arquero y a Empleados esperando bien cerrado y con un orgullo enorme para pelear cada balón.

Con los dos equipos en penalización, se especulaba que a pesar de no tener jugadas claras alguno tendría remates de 9 metros.

Y Velocidad cometió una infantil e innecesaria falta en mitad de cancha, dejando en el tiro libre directo de 9 metros a uno de los mejores pegadores del torneo, Pablo Santoro, que en su afán de asegurar desvió su remate que se fue cerca del ángulo izquierdo del arco, era la chance de Empleados de definirlo, pero no pudo.

Y el rayo ya desesperado intentó de todas maneras, hasta que a falta de pocos segundos, al borde del área uno de los hombres de Empleados agarró a un jugador del rayo, y los árbitros dieron la falta.

Quedaban sólo 5 décimas en el reloj, el remate de 9 metros para Velocidad y se acababa el partido, si metía Velocidad pasaba a la final, si fallaba iban al alargue, y allí ante el puntazo esquinado de Gonzalo Pedemonte apareció la figura una vez de Esteban Ferreyra, para sacar volando hacia su derecha la pelota del partido y dejar a Empleados con una chance más en el suplementario, ganando el partido por 3 a 2.

Suplementario

El partido dejaba en el alargue dos realidades muy distintas, un Velocidad que se encontraba en una situación a la que no esperaba llegar, más habiendo ganado en la difícil cancha de La Florida en el partido de ida.

Y a un Empleados con jugadores de mucha experiencia y manejo de este tipo de situaciones más un envión anímico importante por como habían llegado al suplementario, pero con sus jugadores titulares que se notaban muy cansados del esfuerzo asumido durante los 40 minutos contra un plantel jóven que tiene mucho recambio, tendiendo que asumir el riesgo en el alargue, porque con el empate pasaba el rayo.

Y Velocidad a pesar de tener el empate a su favor, en lugar de esperar, salió a definirlo rápido para evitar pasar más penurias, y un Empleados que prefirió esperar algún error local.

Y apenas con 1 minuto en una de las jugadas de ataque de Velocidad la visita comete falta, al seguir el conteo de faltas, la pena de ejecutó desde el punto de 9 metros, allí Ramiro Noste no falló metiendo un fuerte remate que se metió en el ángulo izquierdo.

Eso dio tranquilidad a los locales, que comenzaron a manejar el trámite y esta vez recuperar la pelota para evitar remates de los jugadores de Empleados que emparejaran las cosas.

Y sobre el cierre de la etapa tras una escapada individual, Ramiro Noste entrando por el medio forcejeando con un rival que evitó golpearlo por estar su equipo en zona de penalización, sacó otro gran remate que se metió esta vez en el ángulo derecho del arco visitante.

Con el 2 a 0 a favor del local, y casi el 1º tiempo del suplementario que se acababa, parecía que el partido se terminaba ya que Empleados debería convertir 3 goles en 5 minutos (los mismos que hizo en todo el partido), pero fue a buscarlo en un corner, y tras un rebote uno de sus goleadores Víctor Boasso descontó con 5 segundos por jugarse de ese 1º tiempo.

En el segundo tiempo, Velocidad siguió con su afán de definir las cosas, pero tras una pérdida, y una rápida contra, el mejor jugador de la noche en Empleados Nicolás Vera empató el partido en el primer minuto del 2º tiempo del alargue.

Con 4 minutos por jugar la serie se abrió nuevamente, un gol de Empleados y el finalista cambiaba de manos, la visita volvió a utilizar su mejor recurso en la noche, el remate de su arquero, pero esta vez los jugadores del rayo fueron a tomarlo mucho más arriba arriesgando de más pero evitando un remate franco, por lo que dejaron sin remates claros, acotando las posibilidades de gol a unas falta de 9 metros o algún corner.

A falta de 1' 45" para el término, tras un corner, Pablo Santoro que por lo general buscaba la volea fue a buscar de cabeza, y conectó con su parietal pero Santiago Matich tapó volando a la derecha lo que era gol seguro. Fue la chance de Empleados de estar en la final.

Y 10 segundos después, tras otra presión sobre el arquero visitante, Gonzalo Pedemonte pudo recuperar el balón y definió desde mitad de cancha para poner el 3 a 2 para los locales.

Antes del saque de mitad de cancha, el técnico local, metió 3 cambios para cuidar jugadores amonestados y así tenerlos en la final poniendo relevos con más marca y así se esfumó el partido sin que Empleados contará con más chances.

Fue un partido muy emotivo, de esos que dejan huella en los equipos y hacen crecer. Fue para Velocidad y Resistencia, también pudo ser para Empleados de Comercio.

La final será otra batalla, ahora Velocidad y Resistencia irá a buscar el campeonato enfrentándose a Náutico Sportivo Avellaneda, el otro gran protagonista que tuvo el torneo y sacarse la espina clavada de la final anterior, que perdió a manos de Social Zona Sur por 6 a 5, relegando su posibilidad de campeonar.